martes, 22 de diciembre de 2009

LA FELICIDAD Y EL PLACER

Dice el diccionario sobre la felicidad: estado de ánimo del que disfruta de lo que desea. Satisfacción, alegría, contento. A menudo confundimos felicidad con el placer, pero no hay que profundizar demasiado para darnos cuenta de que son cuestiones diferentes. La felicidad, podríamos decir, es el estado de aquella persona que se siente en armonía con su medio; que se ha adaptado al momento y lugar que le ha tocado vivir, o al que ha conseguido a base de lucha. Esto es, yo soy feliz en la medida en que estoy en paz con mis seres queridos, tengo mis necesidades cubiertas y vivo confiada en el futuro y en paz con el pasado. Esto debería ser así de sencillo, y alcanzable para cualquier persona. Pero no es así, un gran porcentaje de la humanidad es incapaz de alcanzar estos objetivos tan sencillos, es más, muchos han conseguido metas únicas e imposibles para la mayoría y su grado de infelicidad es bastante alto. Tal vez sea porque a ser feliz es algo que se aprende y que nos enseñan los responsables de nuestra formación desde niños. Son los gestos, comentarios, caricias, actitudes, coherencias entre palabra y hechos, manera de priorizar en las cuestiones del día a día…, en definitiva, hechos cotidianos y sencillos, lo que de verdad nos enseña a distinguir lo esencial de lo importante, y, en base a esto, en gran medida, cuando llegamos a la edad adulta y tenemos que empezar a tomar decisiones sobre cuestiones vitales, elegiremos con un amplio número de aciertos. No quiero decir que aquellas personas que hayan tenido una educación deficiente en este sentido no puedan optar a ser felices, todo dependerá de su grado de conciencia y voluntad. Pero cuando todo lo anterior falla y nos sentimos incapaces de llevar una vida plena, es cuando buscamos contrarrestar nuestra infelicidad buscando el placer, sin más pretensión que olvidar por momentos nuestras desdichas. Cuanto más nos refugiamos en placeres fugaces más nos cuesta volver a nuestra realidad. Entonces caemos en las adicciones. He oído muchas veces que la felicidad es un duende juguetón que aparece y desaparece a su antojo; pero yo creo que es un viejo sabio que sobrevive a los caprichos del duende. No tengo la receta de la felicidad, qué más quisiera yo, pero la conozco, y sé que cuando se marcha es porque la hemos espantado.






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29 comentarios:

Curro dijo...

Amos a ver Dña. Mercedes que se mete uv. en cada berengenal. El placer es momentaneo y la felicidad es mas duradera. ¿Pero que es la felicidad? Yo creo que es, y dejandonos de todo lo que nos rodea simple y llanamente sentirse a gusto con uno mismo así de simple. El que se sienta asi seguro que engorda y por eso los gordos son mas felices. Aunauq ehay otra cuestion. Siempre se ha dicho que solo los tontos son felices, o sea que cuanto mas feliz eres, vaya piazo de tonto tienes que ser. Jajaja. Felices pascuas a todos los que me lean, que ya tienen bastante.
Para Vd. Doña Mercedes un deseo que que le vaya todo bien, aunque ya sabe lo piromano que soy.

Verónica dijo...

Mira Mercedes, yo no sé, si te voy a dar la receta de la felicidad, pero sin duda si es una receta, para sentirse mejor y encontrarse a si mismo.
Hace un tiempo, me tuve que plantear algo. Te explico. Por cosas que me habían pasado, que me dejaron mucha tristeza, llegué a pasar depresión y como no? toqué fondo. Un día me dije esto no puede ser.
Tuve la sabiduria de mirarme y pensar que si seguía asi, cuando fuera mas mayor, sería una persona completamente amargada.
Sabes? me miré como si yo fuera otra persona, y vi en que fallaba.
Me dije dentro de mi, si sigues, por este camino, esto es lo que tendrás.
Si pones de tu parte tu esfuerzo podrás tener un futuro mejor. No andé el camino rápido, no, lo hice despacito, pero paso que daba era un cierto. Hoy soy feliz, porque me siento interiormente bien, soy amable y cariñosa, con todo el mundo. Y la persona deprimida que fuí, hoy queda muy poco. Lucho cada día, para conseguir tener plena estabilidad emocional. El poquito que me queda, ya depende de otras personas.
Te he abierto mi corazón, en este comentario.
Un besooo

Mercedes dijo...

Para el señor don Curro:
Sobre lo de que la fecilidad, al fin y al cabo, es sentirse bien consigo mismo, nada que objetar, es una buena forma de resumir mi entrada. Los gordos, bueno, puede que engorden de mera felicidad, pero cuando se ponen muy gordos se acabó la felicidad. Ahora bien, eso de que para ser feliz hay que ser tonto, perdone usted, pero me está insultando sin saberlo, ¿o sí?
He dicho.
Le deseo toda la felicidad del mundo en estas fechas y las venideras, creo que le será fácil. ¡Uf!, a ver si ahora soy yo la que estoy ofendiendo... Je, je... Es broma.
Un abrazo

Mercedes dijo...

Para Verónica:
En primer lugar gracias por abrirme tu corazón, a mi y a los lectores. Me encanta lo que nos cuentas, es verdad que para ser felices lo primero es analizarse uno mismo, que tal vez no sea nada más, y nada menos, que hacer recuento en el alma y tirar todo lo que nos hace sufrir, como los cacharros viejos de un trastero. Yo también hago este ejercicio de vez en cuando, muy efectivo, por cierto.
Besos

Paco Alonso dijo...

Siempre un placer acercarme a tu espacio y compartir tus destellos de luz e inspiración.

Con mis deseos de paz y prosperidad para ti y los tuyos, hasta el próximo encuentro.

Cálido abrazo.

Paco Alonso dijo...

Referente a tu post...cuanto más me adentro en los años más creo en el impacto de la actitud en la vida, la actitud puede hacer triunfar o fracasar a una persona, un negocio, una familia, creo es así para mi y para todos nosotros.

Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

Mercedes dijo...

Para Paco Alonso:
Qué duda cabe que el talante ante la vida es lo que nos lleva a alcanzar o no nuestros sueños, es más, incluso los fracasos se digieren sin acidez.
Feliz Navidad también a ti y a los tuyos. Hasta pronto.

Curro dijo...

Vaya, parece que Doña Veronica es muy feliz. Pero si tal y como estamos y lo que nos rodeas nadie puede ser feliz. Ah y si me pongo a nalizarme tal vez terminaria entonces por colgarme.
Para Dña Merceds, como ambos somos muy felices ya sabe a descalabrar pesebres. Jejeje.

Mercedes dijo...

Señor don Curro, por un sola vez, no podría ser un poco más optimista, mucho más teniendo en cuenta las fechas que vivimos. Venga, que usted puede. Ahora que yo en su lugar no haría el intento de analizarme, no sea que pierda la felicidad, esa de la que disfrutamos usted y yo por tontos.
Je, je... Usted siempre tan divertido; no me parece que el humor sea cualidad de tontos.
Nos vemos.

Antihéroe dijo...

Creo que es un concepto totalmente subjetivo. Seguramente que lo que entendemos cada uno por felicidad es bien distinto. Pero tu texto se acerca también bastante a lo que yo pienso.

Es interesante tu reflexión sobre las adicciones. Creo poder aportar un poco más. Vi un documental hace tiempo(siento no citar la fuente) que hacían experimentos con ratas. Y había un cierto grupo de ratas que se hacían adictas a las drogas y otras que no. Sin embargo en un momento determinado por una serie de técnicas(la verdad poco éticas) como por ejemplo someter a las ratas sanas a estrés(le mojaban la cama o le ponían la jaula inclinada) las ratas sanas se convertían muchas en drogadictas.

Eso me hace reflexionar. Seguramente muchas personas por su propia genética sean susceptibles de entregarse a los placeres inmediatos para poder calmar su insatisfacción, sin embargo si el entorno les fuera favorable jamás le arrastraría a ello.

El auto-control no es fácil si tu química cerebral no funciona adecuadamente. Es más nuestro lado consciente es tan pequeño respecto a el lado mecánico. Por lo que dicen ahora los científicos somos capaz de manejar 50 bits conscientemente concentrados mientras que nuestro cerebro por detrás utiliza 11 millones.

Todo me hace llegar a una frase de un cantante que me gusta, aunque creo que la diría algún filósofo. La libertad es la cárcel más grande de todas las cárceles.

Un saludo amiga. Me gusta tu blog.

pepe pereza dijo...

Di que sí, se feliz. Es lo que importa.
Un besazo y mucha felicidad

Voltios dijo...

ser feliz y punto

Mercedes dijo...

Para Antihéroe:
Es curioso cómo cuando saco un tema siempre hay personas que aportan mucho más de lo que en un principio expuse; en tu caso especialmente. Es muy interesante lo que cuentas del experimento con ratas, verdaderamente, a veces pensamos que controlamos nuestra vida y esto no hace llevar una existencia moderadamente feliz, pero es posible que tengamos que pasar una prueba más dura que las vividas y resulte que todo lo establecido y creido se vaya al garete, y sea entonces cuando cambiemos felicidad por placeres.
Muy interesante.
Felices fiestas.

Mercedes dijo...

Para Pepe Pereza:
Gracias por tu ánimo, no te quepa duda de que lo intento por todos los medios, y a veces hasta lo consigo.
Mucha felicidad para ti también.
Hasta la próxima.

Mercedes dijo...

Para Voltios:
Escueto pero contundente. Pues lo mismo te digo: sé feliz y punto.
Un cordial saludo

Ruben M. M. dijo...

Mercedes, qué bien me ha venido en el día de hoy ver este video.
En las sociedades avanzadas actuales se confunde la felicidad con la satisfacción, lo cual son cosas muy diferentes, Pero desde mi humilde opinión, lo que hay que buscar en la vida es la plenitud, lo cual se consigue de las maneras que se nombran en tu texto y en el video, rellenando una serie de espacios vacíos que nos son dados al nacer. Si uno de estos espacios queda hueco o dañado, la felicidad no es posible. Esos huecos son el amor, incluye familia y amigos; las relaciones sociales; el trabajo; un tiempo de ocio bien empleado; salud y quizás alguno más. Si no hay un mínimo en uno de ellos, no es posible.

http://narracionesinteriores.blogspot.com/2009/11/amor-es-la-respuesta.html

Respondiéndote, me acaba de venir un planteamiento para una próxima entrada, ya te avisaré.

Un abrazo.

Mercedes dijo...

Para Rubén M.M:
Es cierto que todo aquello que nos hace felices y nos aporta plenitud está unido a los afectos que nos rodean. El problema es cómo conseguir que nuestras relaciones estén en equilibrio. No es fácil, pero es posible.
Avisame cuando pongas la entrada;aunque estaré pendiente.
Un abrazo

Santa Biología dijo...

La felicidad no siempre se consige a través de la lucha personal, es más, creo que dicho estado no existe, creo que es sólamente la búsqueda de su significado etimológico lo que hace que no desaparezca del diccionario de la Real Academia. Lo que otorga vida a esta palabra es nuestro espíritu inconformista y nuestras ansias de dar explicación a todo cuanto se cruza en nuestro raciocínio, he ahí, al no poder defnirla, que una y otra vez la felicidad se convierta en quimera soñada de cuantos "infelices" jalonan Gaiga. Es más bien nuestro afán de exploración, el que nos acerca y nos empuja hacia la felicidad, buscando una y otra vez la forma de capturarla, de atraparla, de "encontrarla", de definirla. Si de verad existiera ya habríamos dado con ella y por supuesto, ya la habríamos olvidado, porque la felicidad, su búsqueda más bién, es transitoria, depende de un eqilíbrio inestable, al igual que el placer, temporal y por tanto disfrutado. ¿La felicidad se disfruta? ¿Podríamos disfrutar de ella constantemente? ¿Podríamos disfrutar de algo "eternamente"? La verdad es que creo que no, entonces, ¿Qué diferencia habría entre la inexistente felicidad y el placer más terrenal?

""Esto es, yo soy feliz en la medida en que estoy en paz con mis seres queridos, tengo mis necesidades cubiertas y vivo confiada en el futuro y en paz con el pasado. Esto debería ser así de sencillo, y alcanzable para cualquier persona. Pero no es así, un gran porcentaje de la humanidad es incapaz de alcanzar estos objetivos tan sencillos"".

Para empezar, no creo que estos objetivos sean tan sencillos, para nada, entre otras cosas porque para muchas personas, el presente, el pasado y el futuro es un solo "ende" en constante moviminto y perfectamente interconectado que nada tiene que ver con esa felicidad estática de la que hablas, porque de existir algo parecido a la idea que nos sugiere ésa palabra, ese algo no creo que se acercara a la paz, a la calma de ese equilíbrio del que hablas, sino a la búsqueda de la misma, a la esperanza y el desequilíbrio que dicha búsqueda nos produce cuando no sabemos que es lo que buscamos.

Un saludo y enhorabuena por el blog

Verónica dijo...

PARA EL SEÑOR CURRO:
SI ME PERMITES, MERCEDES.
Mire señor Curro, no tengo el gusto de conocerle, si que he leído muchas veces sus comentarios,
como me ha nombrado usted, me tomo mi derecho a contestarle.
Cuando digo que soy feliz, comprenderá usted, que en todo no puedo serlo? ni me gusta esta sociedad, donde pasan tantas cosas ingratas para todos, ni me gustan ciertas cosas. Pero son cosas a las que yo no puedo poner ningún remedio.
Me refería a estar bien con una misma, porque me lo he currado. A eso señor mio y a nada mas.
Totalmente en contra de su opinión, esa de que los tontos son felices. Cuanto mas inteligente es una persona, mas posibilidades tiene de serlo, porque en realidad sabe lo que le pasa, e intenta en todo momento, hacer cosas para conseguir, la tan ansiada felicidad, con ello no quiero decir tampoco,que los que no son tan inteligentes no lo sean. Ni mucho menos.
Le he contestado, porque usted me nombró. Espero se lo tome bien. Mi intención ha sido buena.
Un saludo

Paloma dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Paloma dijo...

Mercedes me parece que das los ingredientes básicos para una felicidad, pero creo que la cosa no es tan sencilla, y te planteo dos interrogantes que me surgieron leyéndote (los dejo a modo de reflexión, no tengo la respuesta):

¿Por qué hay mucha gente que posee esos ingredientes y no es feliz?

¿Y sin embargo gente que no tiene nada (pensemos en niños del tercer mundo) son tan felices con tan poco y sin ninguno de los ingredientes que nombraste?

Toda la gente que conozco que ha podido ver la sonrisa de esos niños habla de felicidad.

Al final coincido con Paco, creo que es una cuestión de actitud, o sea para ser feliz, primero hay que querer serlo.

Muchos besos y gracias por hacerme reflexionar.

Mercedes dijo...

Para Santa Biológia:
Cómo me gusta que los visitantes razonen sus respuestas y dejen sus reflexiones, estén o no en la mísma línea que las mias. Te he leído muy atentamente y me doy cuenta de que hablas según tu experiencia y sentir. Te diré que el hecho de que tú no hayas conseguido la felicidad no significa que no exista, ni que sea una quimera que perseguimos los ingenuos. A tus preguntas de diré que naturalmente la felicidad se disfruta; ¿eternamente?, como seres humanos, no, ya que tenemos fecha de caducidad, después espero que sí; y por último te diré que sin lugar a dudas hay diferencia entre la felicidad y el placer más terrenal, la felicidad es un estado que nos mantiene en armonía con nuestra realidad, y el placer lo buscamos y encontramos huyendo de ella, lo cual nos convierte en seres insociables e inútiles para los objetivos del conjunto. Por otro lado, yo no hablo de una felicidad estática, hablo de un estado vital consciente que te permite interaccionar con tu entorno con una actitud positiva. De ninguna manera pienso que la persona feliz no esté en plena acción.
Gracias por tu interesante intervención.
Un abrazo

Mercedes dijo...

Para Verónica:
Bajo mi punto de vista, has contestado brillantemente al señor don Curro, y no sabes cómo me alegro. Por supuesto que cualquier cualidad del ser humano, como la inteligencia, puede ser utilizada para ser más feliz o más desgraciado, eso dependerá de los objetivos de cada cual. Bien dicho Verónica. A ver si va a resultar que los que nos sentimos felices somos todos gilis.
Besos

Curro dijo...

Para Dña. Mercedes que luego dice que no leo. Yo dije tontos y no gilis que no es lo mismo eh. Tengamos la fiesta en paz.
Y para Veronica, de parte de Curro el Magnanimo la perdono. Me parece que es Vd. una mujer con mucha sensibilidad y exquisita y me da no se que meterme con Vd. Pero todo se andará.

Mercedes dijo...

Para Paloma;
Honestamente, no creo que haya personas que habiendo saldado cuentas con el pasado, cuyo presente esté en armonía y tengan esperanzas de futuro, que sean infelices. Esto no quiere decir que no sean conscientes de la levedad del ser. Por otro lado, la sonrisa de los niños que tienen poco es reflejo de lo anterior, ellos no tienen deudas con el pasado, seguramente no les falta amor en su presente y no tienen conciencia del futuro. Pero te diría que no todos tienen tal sonrisa, aquellos que carecen de lo imprescindible, que están enfermos y no comen lo suficiente a diario, no tienen esa sonrisa de la que hablas, también yo he visto esta expresión de sufrimiento, no porque no tengan una videoconsola o unas Nike, sino porque no tienen lo imprescindible para conservar la salud.
Simpre es un placer leer tus opiniones.
Gracias y un abrazo.

Mercedes dijo...

Al señor don Curro:
Segúnel diccionario:
Gili(pollas), perdón: estúpido, lelo.
Tonto: absurdo, sin sentido, inútil.
Como ves son sinónimos, de hecho son sinónimos: Gili, tonto e infeliz, entre otros muchos.
Otra cosa es que cada cual haga uso de cada palabra según su criterio.
Otra cosa, con usted siempre llevo la intención de tener la fiesta en paz, me gustan sus comentarios y la sana ironía con la que me los dedica.
¡Ah! Y, ¿qué le hace pensar que yo tendo menos sensibilidad que Verónica? ¡Será posible!
Un abrazo y feliz Navidad.

Curro dijo...

Porque siempre estas con la escopeta cargada. Pareces Agustina de Granada. Jejejeje. Feliz Navidad

Mercedes dijo...

Para Curro:
Pero hombre, si es una escopeta de palo.
Un abrazo

Paloma dijo...

¡¡¡Feliz Navidad guapísima!!!

MUakkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk