domingo, 25 de julio de 2010

El poder de la mente consumista

Entrada publicada por Jose C.





Hace un tiempo, por recomendación de una persona muy querida e inmerso en una crisis emocional, compré un libro cuyo título no voy a desvelar, aunque probablemente algunos lo intuyan. Después he ido descubriendo que hay cantidad de material publicado en este sentido: libros, Web, videos, etc.
En él se desvela el poder de nuestra mente, pero mi sorpresa fue cuando conforme avanzaba el libro, este incitaba mayormente el uso de tal poder para conseguir deseos y bienestar materiales. Aunque me faltó poco, no llegue a terminarlo, busqué otras cosas que fueran más acordes con mis inquietudes y las encontré. Por supuesto, agradezco profundamente la recomendación de este libro, que aunque no me llevó a iniciarme directamente en la dirección que necesitaba, si que fue como un estimulante chispazo.

En la película “Cometas en el cielo”, Amir Jan le resume a su amigo un cuento en el que un hombre muy pobre encuentra una taza mágica que convierte las lágrimas en perlas y al final de la historia el hombre se encuentra sobre una montaña de perlas, con un cuchillo en la mano y su mujer muerta.

Igual que en el cuento al pobre le vence la avaricia usando el poder de la taza mágica, incluso a costa de la muerte de un ser querido y su propio dolor, resulta que podemos usar el poder de nuestras mentes de manera similar. Porque si nos informamos un poco, podremos ver que buena parte de nuestras comodidades proviene en alguna medida del trabajo de personas explotadas, sin mayor expectativa que sobrevivir, si es que no mueren mientras trabajan.

Tengo la impresión de que quien está interesado en mantenernos consumiendo encontró una nueva herramienta para alentarnos a tal actitud, esta vez revelándonos un poder que antes no interesaba que fuera conocido, que entraba dentro de la zona del miedo y en cambio ahora es una forma genial de conseguir lo que queramos, sobre todo si se trata de cosas que se tocan, se ven…...

A veces me pregunto como podemos pensar que al haber nacido en un lugar y unas circunstancias comparativamente favorables, tenemos derecho a mirar desde la distancia las miserias de los que viven circunstancias realmente penosas sin hacer nada; tan solo un gesto de pena y volver la mirada hacia nuestras “imprescindibles” comodidades, como si el sufrimiento de nuestros hermanos nos fuera ajeno.

Pesando en esto, habrá quien responda automáticamente que no puede ser de otra manera; el sistema está montando así y no hay posible vuelta atrás, por que una drástica reducción del consumo provocaría el caos antes de conseguir que el estado de bienestar se extienda a todos los puntos de este planeta, ya que, los recursos son limados y no hay para todos.

Mientras tanto aferrados a nuestros privilegios y conscientes del problema, resulta que nos estamos cargando el planeta, nuestra casa, haciendo un uso desmedido y egoísta de sus recursos. Pero somos tan listos y tenemos unas tecnologías tan avanzadas que depositamos nuestra fe en que esto tendrá una solución, eso si, siempre manteniendo nuestras comodidades. Ni siquiera nos preocupamos realmente de los que continuaran la vida en la tierra después de que nosotros ya nos hayamos ido, porque no parece haber nadie que lo garantice, es más, los pronósticos no son muy alentadores.

Habitualmente llenamos nuestros vacíos con cosas que se compran con dinero, sin pararnos a pensar y aún sabiendo que el vacío volverá a aparecer, pero no nos preocupa mientras sepamos que seguiremos teniendo dinero para volver a llenarlo. Ahora además nos enseñan a concentrar el poder de nuestra mente para materializar nuestros deseos. Eso si, si vemos menguar nuestros recursos económicos nos echamos a temblar, en muchos casos, por que peligran nuestras “necesidades”. ¡Que empiecen a ser más sensatos nuestros vecinos, jefes, alcaldes………, que después empezaré yo!!

Creo que, si descubriéramos nuestro poder, cada uno tuviera en cuenta su conciencia cuando vamos a consumir y poco a poco fuéramos valorando realmente nuestras necesidades, pronto, antes de lo esperado, descubriríamos que hay recursos de sobra, el planeta lo agradecería, nuestros hermanos pobres también, recuperaríamos la confianza de que dejamos un hogar para los que continuarán la vida aquí y veríamos resolverse un sin fin de conflictos actuales.

¿Vosotros no?

Abrazos,

Jose C.








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8 comentarios:

J.Lorente dijo...

Las comodidades se llaman así porque te acomodas cuando las tienes, ni más ni menos. El problema es que nos han hecho creer que ciertas comodidades son necesidades (Grave error, que para colmo nos hemos creído). Precisamente necesitamos una Tele más grande para ver mejor en el Telediario las desgracias de los demás (O mejor dicho,las desgracias que quieren que sepamos de los demás). Porque lo que nos dejan ver no tiene como objetivo que nos solidaricemos, sino que nos sintamos tranquilos y orgullosos de lo bien que nos va a nosotros.

Yo no soy amigo de los lujos, aunque reconozco que hay cosas que me gustan y, si puedo tenerlas, no me privo de ellas. Pero sé de muchas personas que no sólo hacen uso, sino abuso, de lujos innecesarios.

Ya que hay gente ambiciosa, podríamos trazar un plan... Vendemos el Tesoro del Vaticano a los multimillonarios que puedan pagarlo y así matamos dos pájaros de un tiro: Ellos se sienten bien por lo que son capaces de adquirir (aunque no les sirva para nada) y, con lo que ganemos, erradicamos el Hambre en unos cuantos países. ¿Qué os parece?

Me estás sorprendiendo, Jose C... Eres demasiado Humano e Inteligente para mí. Me obligas a pensar, y no tengo tiempo para esas cosas.

Un Beso sin Ánimo de Lucro, Jose C.

Primavera en Otoño dijo...

Hay demasiados intereses creados para que la mente del ser humano siga siendo consumista...
Se ataca por el lado de la baja autoestima, por confundir necesidades con comodidades casi innecesarias, por la ley del mínimo esfuerzo...
En fín, la mente del ser humano es consumista muchas veces porque somos demasiado vulnerables a los "buenos vendedores", a los "antojos" y lo que es peor aún, a los "porque lo tiene el vecino"...

Un abrazo

Otoño

Amando Carabias María dijo...

Aunque la propuesta de J.Lorente pudiera ser atractiva, hagamos otra cosa. Como suele decirse es cómodo disparar con la pólvora del rey...
Sin ser muy exigentes con nuestas "comodidades", no vayamos a despeinarnos -lo digo por mí en primer lugar- busquemos algo de lo que podamos desprendernos, o no compremos algo que pensábamos comprar, y con su valor..., con su valor que cada quien estime qué ha de hacer...
Ese es el quid, creo, de lo que nos cuenta José C.
Es verdad que el sistema está montado de esta manera. Cualquier sesudo economista (esos que son profetas del pasado y hasta en eso a veces hierran), dirá que la falta de consumo es uno de los síntomas más evidentes de la crisis del sistema. Y probablemente sea cierto.
Entonces la pregunta es otra, ¿nos sirve un sistema cuyo cimiento se basa en la aniquilación del ser humano por exceso de posesiones?
El ser humano está hecho para la felicidad, por tanto nuestro trayecto es busacar la felicidad.
Bueno, eso creo.

patricia dijo...

Hola José C., al igual que nuestra querida Mercede, me encuentro en esta especie de vacaciones que no son tal, porque estamos trabajando en otros proyectos o vivenciando circunstancias que nos alejan un pelín de nuestras casas virtuales.
sin embargo, al llegar aquí para dejarle un saludito, encuentro tu grata presencia! me siento muy afín a tus pensamientos, tus entradas son muy interesantes, gracias a tí y a Mercedes por darnos esta oportunidad de conocerte!
un beso.

MA dijo...

El poder de la mente consumista, lo crean los hombres con el Dios don dinero, y los hacen adictos y esclavos de ello.

Un abrazo de MA , para ti y para mi amiga Mercedes .

Ricardo Miñana dijo...

Hola pasaba a dejarte mis saludos
y desearte tengas una feliz semana
disculpa la ausencia por motivos ajenos.
un abrazo.

Isolda dijo...

Me gustan mucho tus reflexiones, José C. Muchas veces me he planteado las mismas cosas. Respecto a lo que expones aquí, lo dividiría en dos partes. La primera sobre el poder de la mente. Aunque no hubieras leído el libro en cuestión, que como bien dices, te sirvió de chispazo, estoy segura de que hubieras conocido ese poder, de cualquier otro modo. Porque es real y factible. Todo en nosotros, los humanos esta regido por la mente. Ese dicho tan popular de querer es poder, habrás comprobado que es una realidad; uno puede hacer de si mismo otra persona, puede convertirse en sabio, malo, valiente, imprudente, mediocre, lo que se proponga, pero ay joven! y ahí enlazamos con la segunda parte: uno sólo, puede hacer muy poquito. Aunque ha habido personas que han hecho mucho y que todos conocemos, como Vicente Ferrer, Ghandi, etc. Han hecho mucho, pero comparado con la inmensidad del océano, casi nada.
En estos tiempos de crisis también he pensado a menudo en cómo recomponer este mundo tan absurdo que nos ha tocado vivir. He deseado, (a lo mejor con la boquita pequeña) volver a los cuarenta, los años del hambre. Ni tu ni yo los hemos conocido, pero sí hemos oído hablar a nuestros padres y abuelos. A veces me pensaba que sería muy oportuno para que el primer mundo se diera cuenta de lo que se está haciendo a sí mismo y al resto. No hablo de pasar hambre, pero sí mirar cada céntimo y recordar lo que era comprar unos zapatos al año o estrenar un traje en primavera; todo eso representaba infinitamente más que todo lo que se consume en un hogar medio español. Se tira el dinero, no se cuidan las cosas; de hecho las fabrican con fecha de caducidad para que las repongamos. Todo se abarata para el propio consumo. Y contra eso no podemos luchar. Son las multinacionales, los lobbys, el tráfico de esclavos, Sí, los tenemos aquí hacinados en pisos patera y trabajando quince horas por una miseria.
Por eso amigo, sólo creo en la buena voluntad de cada uo para algo muy concreto o en una crisis enorme, que nos haga recapacitar.
Me he exendido una barbaridad, pero tu texo lo merecía.
Muchos besos para tí y Mercedes.

Jose C. dijo...

¡Hola a todos/as!!

J. Lorente, para mi que si compramos una pantalla más grande y vemos mejor las desgracias en el Telediario, mas bien lo que conseguimos es interiorizar mejor el miedo a perder nuestra posición comparada con los afectados por esas desgracias, y así los interesados en este efecto consiguen que nos aferremos con mayor fuerza a su protección.
Por otra parte, saber que hay muchas personas que abusan de lujos innecesarios no es lo importante, en cambio lo que uno haga al respecto de sus propios abusos si que lo es. Recuerda que si esperas a que otros reaccionen lo mas fácil es que te encuentres con decepciones al no ver tus expectativas realizadas.
Respecto al plan que propones……. no se, me da que te ha cogido el tema un poco cabreado, pero en cualquier caso, por mi parte no cuentes conmigo para usar sus propios métodos.
He estado a punto de sentirme alagado por la forma en que me describes, jejejeje, pero no he picado.


Ahí está el asunto Primavera en Otoño, en vencer nuestras debilidades……… esas que alimentan nuestro ego.

Armando, esa es la propuesta. Me ha encantado tu mensaje final.

Muchas gracias a ti por venir, Patricia.


Cierto lo que dices MA, gracias por venir y opinar.

Gracias a ti por pasarte, Ricardo Miñana.


Isolda, me ha alegrado que aludieras el tema del poder y también agradado como lo tratas. Te confieso que ese deseo también llegó a pasar por mi mente, pero hay que saber que debemos tener cuidado con lo que deseamos, porque se puede hacer realidad; son las cosas del poder de la mente. Entonces, creamos en la buena voluntad.
Muchas gracias por venir y extenderte, me ha sabido a poco.

Abrazos para todos/as.