viernes, 17 de septiembre de 2010

"Ha venido un ángel"

Entrada publicada por Ángeles Hernández


Crédito fotográfico: Ángeles Hernández
                             

       Llevo varios meses en otro lugar. Quiero volver a casa de una vez por todas y que mi hija, que se llama igual que una loca que anda por aquí, pero que yo sé que no es mi hija, sino otra con el mismo nombre que ¡Dios sabe qué querrá!, vuelva a visitarme y a comerse esas bolitas doradas por fuera y blancas por dentro…¿cómo se llaman? , sí hombre, ésas que hay que freír en un líquido espeso muy caliente… que tanto le gustaban. Que venga la que yo parí y se vaya esta tonta que me tiene hasta las narices con tantas pastillas, metiéndome en un tubo para que me vean la cabeza, y que mañana me quiere llevar a la capital  a no se qué especialista.  No pienso ir, ya estoy harta, que vaya ella. 

       Porque ahora me tienen en un piso grande donde no encuentro nada, en el que las cosas desaparecen -seguro que me las quitan las que vienen a lavar a mi marido y a pasearlo-. Aunque, bien pensado, el anciano que vive conmigo tampoco debe ser mi hombre; el mío es fuerte como los árboles duros que había en mi pueblo y sonríe constantemente. Éste, que se le parece un poco (calvo, con nariz griega), y que se pasa el día sentado y mirando al suelo, no tiene nada que ver con el que me casé.

       Ayer sí, ayer estuve en mi hogar. Vino un chico muy simpático a cenar –pobrecillo, si aquí ahora ya no hay comida, debió irse muerto de hambre- . Seguramente porque la mesa estaba casi vacía, se dedicó a pasear por todas las habitaciones y me llamó para preguntarme por los cientos de cuadros que hay colgados de las paredes. Y eran los míos, los que pinté a los catorce años en el colegio de las monjas, cuando le dijeron a mi padre que se me daba bien el dibujo y que sería bueno que me apuntara –pagando- al taller de pintura: los cartones a carboncillo y pastel con barcas en el río y cielos tristes, los de flores de colores y el grande, el que tiene dos niños con un un burrito, enmarcado por una greca que también hice yo misma. Reconocí otros más modernos que compuse cuando nos vinimos a vivir aquí y, ya de casada, recuperé la afición: mis bodegones de frutas, perdices, conejos, jarras de vino y pan antiguo; los paisajes enormes para llenar la pared y el de los ciervos saltando que siempre fue el preferido de mi marido. Ese joven y yo los miramos todos, uno a uno. Su interés al preguntar detalles, su mirada encandilada por la finura de las composiciones y los alegres colores, me devolvieron a mi ser. Volví a sentirme contenta, dicharachera, simpática, espabilada y no paraba de contarle, sin ninguna dificultad para encontrar las palabras adecuadas, los porqués, cuándos o cómos de cada una de mis pinturas. No sé cuánto tiempo estuvimos disfrutando del recorrido, pero su entusiasmo por lo que un día estas manos fueron capaces de hacer y esta cabeza capaz de concebir, me devolvieron al lugar en el que siempre he querido estar: mi hogar durante cincuenta años, en el que nacieron mis hijos, en el que los educamos, en el que mi marido, que era nuestro sosten, trabajaba mucho mucho mientras le esperaba pintando, cocinando o cosiendo, en el que fuimos felices y yo era la reina de las croquetas. Pero el chico simpático y con ojos muy abiertos se fue, y sin su sonrisa acogedora vuelvo a estar perdida. 

         De nuevo no soy yo, otra persona más torpe, a la que no le salen las palabras ni conoce a nadie de los que la acompañan, ocupa mi ser. ¿Dónde me habré ido? Sigo con la esperanza de que el milagro, en el  que alguien miró mis pinturas y se interesó verdaderamente por ellas, pueda volver a suceder. A ver si esta vez ya es para siempre y empiezo a ocuparme de mí misma y de los míos; pero de los míos de verdad, no de esos fantoches que me rodean, que no me entienden y a los que no entiendo.

      Por cierto, ¿cómo llegaría hasta aquí? ¿Cómo llegaría hasta mí? Mejor no tratar de investigar. ¿Para qué si al fin y al cabo ni soy nadie ni lo son ninguna de las personas y cosas que me acompañan en este lugar que tampoco es nada? ¿Será que ya estoy muerta? Muerta, o al menos desaparecida, está la que lleva mi nombre, en la que no me reconozco. De todas formas, me hace ilusión pensar que ayer Dios me hizo un regalo y durante unas horas me envió a un ángel. Un ángel disfrazado de hombre que, con la mirada de sus ojos abiertos como platos y el entusiasmo de su atención, me hizo volverá ser YO. Puestos a elucubrar ¿por qué no? Mi teoría es tan válida como cualquier otra y a mí me hace feliz. 

75 comentarios:

anapedraza dijo...

¡Hola Ángeles!

Tu historia se lee de una manera que te abstraes del tiempo, tal vez, tenga algo que ver que haces meternos en la mente de la protagonista.

¡Feliz fin de semana!

Miguel

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Miguel: Eres mi primer comentarista en este blog.

La idea era esa que tú señalas, que parezca que la protagonista, que mide el tiempo a su mamera, es la que ha dictado el relato.

Un abrazo y gracicias de nuevo por el madrugón.

Á

disancor dijo...

Excelente relato.
Feliz fin de semana.
Un saludo.

ROSA ARAUZ dijo...

Tú y tus encantadoras historias, que desde hace ya sigo.
Aquí estoy Ángel, curioso, el titulo de tu relato da honor a tu nombre ;)

Besos para la anfitriona y para ti tesoro.

Mercedes dijo...

Sé cuánto de ti hay en esta entrada, el desgarro que debe haberte supuesto escribir estas letras. Tal vez yo no sea muy objetiva, y por tanto tampoco la más adecuada para halagarte, pero aun así, me atrevo a decirte: ¡Enhorabuena! Excelente comienzo.
Una pregunta, entonces, ¿la próxima entrada corre de mi cuenta?, ¿qué día? Menos mal que te tenemos a ti.

Ángeles Hernández dijo...

Para disancor:
Este es nuestro primer contacto.Gracias por tu lectura y me alegro que te haya gustado.
Por cierto, ¿sabes que yo también soy extremeña y que viví dos años en Castuera?.
!Aupa la Serena!

saludos Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Rosa:

Estás en todas, Amiga Rosa.
A lo mejor el ángel proviene de tu tierra, ¿no lohabías pensado?.

Seguimos en contacto. Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Mercedes:

En efecto la próxima entrada ( en tres días o cuatro) te corresponde ya que José C. se pidió el tercer turno.

Tú que eres pintora ¿Has visto el cuadroa con los niños y el burrito?, es la foto del que pintó la protagonista en el colegio. Mide más o menos 120 cm X 100 cm. A mí me parece "delicioso".

Gracias por tu comentario y por tu disreción.

Un abrazo Á.

Mercedes dijo...

Qué casualidad, de veras he entrado de nuevo para decirte algo importante que había olvidado, y lo haré como si no hubiese leído tu último comentario:
Mirándolo, el cuadro, me doy cuenta de quién has heredado tanta sensibilidad.
¿Estaba en el colegio? Pues prometía, y mucho.

Mercedes dijo...

Hoy estoy muy pesada, y la entrada no es mía, pero, por favor, permitidme que os recomiende la entrada de hoy del blog de "anapedraza", podéis pinchar más arriba. ¡ES GENIAL! Sé que espacialmente a ti, Jose C., te va a encantar. Ya me contaréis.

Marina-Emer dijo...

gracias por tu visita ...ha sido un placer recibirte y ya viernes te deseo feliz fin de semana
un cordial abrazo
Marina

mariarosa dijo...

Ay Ángeles que bien relatado ese sentimiento del que es viejo y sufre de Alzeimer. Lo he conocido por tener cerca personas enfermas de ese mal. Es tu relato, a pesar de la pena que produce, muy respetuoso, escrito con cariño... pero muy crudo en su realismo.

Un saludo.
mariarosa

La sonrisa de Hiperión dijo...

Amiga, preciosa historia la que nos dejas hoy. por aquí ando, perdido entre tus letras... Siempre un placer.

Saludos y un abrazo.

TOÑI dijo...

Es la primera vez que te leo,y te aseguro que no sera la ultima,me parece precioso,que bonito escribes.Un abrazo y hasta pronto.

García Francés dijo...

Dª Ángeles, bienvenida a la casa de mi querida Dª Mercedes, no puede estar usted en mejor compañía.

Le deseo que sea feliz en ella y con ella, para que nos deleite a los demás con historias tan cercanas como la de hoy.

UN lujo y un detallazo que se haya pasado a saludar por mi Revista BLOG. Con afecto, un abrazo enorme, Doñita.

Alicia María Abatilli dijo...

Muy bueno, muy bueno.
Esa historia que acerca sueños.
Un abrazo, Ángeles, qué bello nombre
Alicia

Jose C. dijo...

Este es un estreno blogero genial de verdad. Mira que a mi me suele costar, pero he entendido el texto y me ha llegado a dentro solito, sin esfuerzo. Has expresado una pena con sumisión, valentía y a la vez de manera muy bonita. Te has puesto tu misma el listón bastante alto, aunque me parece que esto no te va a resultar ningún problema pues creo que solo estamos empezando a descubrir a una excelente escritora.
Enhorabuena Ángeles.
Un beso.

Anónimo dijo...

Según lo que te llega y percibes de la protagonista te has metido de lleno en sus pensamientos reflejándolos fielmente en tus palabras.
Una historia dura y triste pero muy humana y enternecedora.

Lourdes

AROBOS dijo...

Me ha gustado de forma de contar la historia, tan dura pero tan bellamente narrada. Cuando se conocen realidades como la que describes, se valoran aún más la sensibilidad que has manifestado en esta entrada.

Primavera dijo...

Un relato que no tiene perdida se lee muy bien.
Felicidades.
Feliz fin de semana para todos.
Primavera

Elena dijo...

Hola Mª Ángeles, soy Elena y te doy la bienvenida a este magnífico blog.
Te estrenas con un excelente relato.

Un abrazo.

mateosantamarta dijo...

Y porqué no? Claro que puede ser un ángel: quizá vienen a menudo, pero como casi siempre tenemos la puerta cerrada...
Conocía alguno de tus relatos por tu otro blog compartido.
Felicidades y un saludo.

Verónica dijo...

Mis felicitaciones por esta historia, dura, pero bonita.
Hay personas que son verdaderos Ángeles, aunque también hay otras, que son puros diablos, a esos los quiero bien lejos...
Saludos cariñosos y ya muy buenas noches

Alhami dijo...

.


...Un relato extraordinario, me sedujo de principio a fin, dices tantas cosas que llegan, que se sienten como propias... Te felicito un trabajo excelente, lo disfrute a plenitud

Saludos y un abrazo iluminado de admiración

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola Angeles!
Un relato lleno de vida y sentimiento.
Me gusto mucho.

Saludos de J.M. Ojeda

Máximo Cano dijo...

Me encanta volver a leerte. Bonito relato

"¿Y tu quien eres?¿...y como te llamas? ¿y tu quien eres?¿cuantos añitos tienes? ¿y tu quien eres? ¿Donde esta mamá? Quiero irme a mi casa.¿y tu quien eres?..."

Saludos y ánimo.

Ángeles Hernández dijo...

Para Mª Rosa:
Espero que sigamos contactando y me alegro de que sientas el respeto que lleva implícito.

Un saludo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para HIperión:

Me alegra reencontrarte, esta vez en mi nueva casa. Echo de menos seguir interpretando tus poemas, trs este lapsus estival volveré. No melo quiero perder.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para TOÑI:
Gracias, tus palabras me animan a seguir. Hoy, el primer día, estaba nervisa de verdad. Seguiremos intentandolo.

Un saludo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Garcia Francés:

Es un honor que mi primer relato haya sido de su agrado, cercano para mí lo es y me alegro de haber sabido transmitir la proximidad a las personas con snsibilidad que lo han leído.

Seguiremos en contacto.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Alicia:
Los sueños representan la parte de nuestro yo que se escapa a la razón, por eso cuando la razón desaparece por el motivo que sea, el lenguaje es tan surrealista como el onírico.
Gracias por esta visión del relato.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Compañero de fatigas Jose C:

¡Qué contenta estoy de haber podido llegar a una mente científica y racional como la tuya! ¿Cómo hacer para seguir manteniendo tu interés?.

A ver si lo conseguimos.

UN abrazo y vete preparando aquello con lo que dentro de nada vas as sorprendernos. Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Lourdes:

Gracias, amiga , por seguir a mi lado.
Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

para AROBOS:

Los escritores novatos, como yo, escribimos de lo que conocemos, más o menos disfrazado por el lenguaje literario. Por eso es más fácilmente comprensible por quienes conocen de qué se está hablando. Mérito , sobre todo del lector.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Primavera y Elena:

Me alegro de que el relato os parezca bueno. Espero mantener el nivel con el que he comenzado, ilusiones y proyectos no me faltan, aunque...no siempre está uno igual de inspirado.

Gracias pro vbuestra visita y pro vuestro comentario. Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Mateo Santamarta:

Es verdad:, tenemos que teneer las puertas de nuestros ojos y nuestros brazos bien abiertos para saber apreciar su presencia, de lo contrario ¡qué pena ! ¿no?.

Gracias por tu comentario. Recuerdo emocionada tu respuesta al mi entrada del 20N.

Un abrazo de Ángeles para el ángel Mateo.

Ángeles Hernández dijo...

Para Verónica:

Diablos fuera, sobre todo ignorarlos que en la pelea pueden dejar daños y secuelas. Y ojo a los que vienen con piel de cordero ( los peores).

Gracias por tu visita y me alegro de que te haya gustado. A ver si seguimos...

UN abrzo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Alhami:
Es un placer que tu sensibilidad haya captado lo que el relato pretendía transmitir. En eso no sólo cuenta el autor, el lector es fundamental.

Muchas graias por tus halagos y un abrazo. Á

Ángeles Hernández dijo...

Para J M Ojeda:

Gracias por estar en mi estreno. Espero que continúes leyéndome y que lo que escribo sea de tu agrado.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Gracia Máximo, por muchas cosas, entre otras por estar aquí.
También por ser en parte responsable, de que este relato haya surgido de esta manera dentro de mí.

¿Y tú quién eres?,quiero irme a casa...

Un fuerte abrazo Á.

Flamenco Rojo dijo...

Entrañable, destila cariño por los cuatro costados y se nota que está escrito desde el corazón. Enhorabuena Ángeles.

¿Castuera? No he probado un queso más bueno que la Torta de la Serena…Nos lo traían a Sevilla amigos del lugar.

Un abrazo.

Ángeles Hernández dijo...

Jo, Flamenco, me has hecho enrojecer.

Ahora voy a parecerme a ti, porque un poco "flamenca también soy"...

Ana J. dijo...

Querida Ángeles
Un pajarito, de esos rosas (alguno, rojo) que pueden verse en las marismas de Doñana, me ha dicho que habías publicado este estupendo relato.
Me ha puesto los pelos de punta, me ha emocionado. Está lleno de sensibilidad, sin sensiblería, de conocimiento y ¿es posible? amor.
Enhorabuena, Ángeles.
Un abrazo

Ángeles Hernández dijo...

Mi querida Ana J ¡Cuánto honor!.

La comentarista comentada, te lo agradezco en el alma y también al pico-parlanchín.

¿A que no te lo esperabas con lo "tecnica" que aparento ser?. Es que cuando toca, toca.

Un abrazo y hasta la noche Á.

Amando Carabias María dijo...

Me gusta la nueva foto del perfil.
Por fin cuento con internet en casa y poco a poco, que otros menesteres, me reclaman, me iré poniendo al día. Pero esto no lo podía dejar pasar de largo. El mismo pajarito que a Dácil me ha contado al oído lo de este relato, tan entrañable y tan duro, al mismo tiempo. Creo que no es la primera vez que tu pluma habla de lo mismo, y lo hace, como siempre desde el corazón.
Un beso a la espera de que sea en persona, cualquier día de estos (espero).

La sonrisa de Hiperión dijo...

PD: Il est vrai, ces gouvernants, tous sont les uns dégoûtants...

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Amando, te estaba esperando como agua de mayo, pero paciente, sabedora de tus problemas informáticos.

Mi pluma novata habla de lo que el corazón rebosa. Hace un par de meses escribí una entrada cortita con la sensación de extrañeza del lugar, pero eso fue antes de la llegada del ángel.
Un abrazo y hasta la noche. Á.

Ángeles Hernández dijo...

Para Hiperión:

Gracias por el guiño.

Jose Joel Rios dijo...

Estimados blogueros. Mercedes. Ángeles, José Carlos. Quisiera ser ambidextro y constante, para poder escribirles a diestra y siniestra, así como para leerlos y comentarlos, pero en esta era de las persecuciones del diario trajín, Uds. me entienden. Leo, escribo y comento cuando los portones se detienen y el dintel permite.
Los más importante es no dejar de comunicar la palabra escrita.
Un saludo a todos y cada uno de Uds.
Ahora que he retomado mi idioma después de tantos años de ausencia idiomática, la mar es más extensa ahora que me detengo a pescar detenidamente. Uds son mis maestros.

Ángeles Hernández dijo...

Bien venido jose Joel Ríos y gracias por tu comentario.

Un saludo Á

Anónimo dijo...

¿Cómo transmitir emociones con sensibilidad? Lo que has escrito es un ejemplo. La cotidianidad hecha relato.

Celso Ferragut

Ángeles Hernández dijo...

Para Celso:

Me alegra muchiiiisimo verte por aquí, Celso. Seguiremos intentándolo.

Un abrazo

mariajesusparadela dijo...

Yo tengo la teoría de que la gente que pierde la memoria lo hace a propósito para dejar de sufrir. Y luego, los que sufren son los de alrededor. Y no deberían. Solamente deberían acariñar y seguir la corriente ( es una teoría personal sin demasiado fundamento, pero nadie me demuestra lo contrario).
A ver si con los estudios serios que se están haciendo con Marragall, profundizams en el conocimiento.
Precioso y sentido relato.

medianoche dijo...

Qué maravilla de escrito, será así… cuando el tiempo resuelva hacernos callar para sentir que ya no somos aquellos muchachos y muchachas felices, fue intenso el relato me llego profundamente.

Besos

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Ángeles:

Expones una teoría que puede ser muy valedera, cada uno imagina su propio futuro y lo va tallando a la medida de sus deseos.

Abrazos.

NI la breve dijo...

Ángeles, es que los ángeles existen. ¿O es que tenías dudas? El asunto es que para todos son distintos. Pero si ponemos atención, hay para todos. Un abrazo y enhorabuena por tu estreno. El cuadro me resulta increible, yo dibujo ahora como mi niño, más o menos. Tu, sigue.

NI la breve dijo...

Ángeles, es que los ángeles existen. ¿O es que tenías dudas? El asunto es que para todos son distintos. Pero si ponemos atención, hay para todos. Un abrazo y enhorabuena por tu estreno. El cuadro me resulta increible, yo dibujo ahora como mi niño, más o menos. Tu, sigue.

NI la breve dijo...

Ángeles, es que los ángeles existen. ¿O es que tenías dudas? El asunto es que para todos son distintos. Pero si ponemos atención, hay para todos. Un abrazo y enhorabuena por tu estreno. El cuadro me resulta increible, yo dibujo ahora como mi niño, más o menos. Tu, sigue.

Ángeles Hernández dijo...

Para M. Jesús Paradela:

Es verdad, dar cariño y seguir la corriente. Nada más, nadamenos, pero cuestta adaptarse al cambio.

Ángeles Hernández dijo...

Para medianohe:

Intenso el relato, como la vida, sólo es un testimonio de lo que he observado.

Gracias por tu comentario.
Un abrazo Á

Ángeles Hernández dijo...

Lizárago:

hay un refrán que cdieque a partir de cierta edad todo el mundo tiene la cara que se merece: la que va tallando sobre sí.
Poeta, agradezco tu mirada sobre esta prosa cotidiana.

Un abrazo Á

Ángeles Hernández dijo...

Nines
¿cómovoy a pensar yo que los ángeles no existen si tu
ú y yo conocemos por lo menos a dos?
;-)

Presumida?. Buenovcon los amigos se puede.

Seguimos juntas. Un abrazo Á.
PS:sólo te contesto una vez, no tres.

AFRICA EM POESIA dijo...

Mercedes


Um besito


NFINITO


Lejos muy lejos ...
Intenté seguir, lleno de dolor ...
Para olvidarte ...
Y miro a ti, mar ...
Mar olas y que todo lo que traen todo ...
Y te vi con dolor ...
Con mucho dolor ...
Y pensé para darle lo que duele más a mí ...
Y con serenidad ...
Miré, el pensamiento y ganado ...
Yo te di todo lo que tenía ...
Y en voz baja le pregunté levasses ...
Todos los sentimientos ...
Eran más ...
Y me sentí ...
La sensación de ser libre ...
Sentí que yo era más ...
Pero llegué y estaba mintiendo ...
Los sentimientos no mienten al mar ...
O se lanzan a las olas ...
Estaban en la puerta ... Lugar para mí ...
Porque ... cuando se cumplen ...
Si es eterna! ...

Mayte dijo...

A veces perdemos la memoria para olvidar el dolor y seguir caminando.
Lo difícil es afrontarla y seguir ese camino con los pasos más fuertes.

Volver a leerte me trae buenos momentos. Te deseo mucha suerte en este camino y pisa fuerte.
Un beso

Jorge Aussel dijo...

Desde Ángel Poético quiero invitarte a participar en éste espacio de poemas, reflexiones, aforismos y relatos. Si me escribes y tu solicitud es aprobada, podrás publicar tus escritos que serán leidos por los lectores del Sitio.

Saludos desde Ángel Poético.

emejota dijo...

He llegado aquí a través del Pavesas y Cenizas y confieso que me ha gustado mucho tu forma de escribir y expresarte, así como tu perfil, de forma que engrosaré el nº de seguidores con todo placer. Un abrazo.

7 Plumas dijo...

Si ya sabía yo que lo tuyo con la escritura solo era cuestión de tiempo.

Encantado de formar parte de tus seguidores.

Un abrazo,
FranCo

MA dijo...

Hola amiga Mercedes , feliz inicio de semana.
Gracias por pasar por mi blog y dejar tu cariño escrito en el comentario.
Bellos texto hermoso Ángel.

Besos de MA para ti.

María dijo...

Hola Ángeles, ya se intuía, por tus comentarios en 7 Plumas, que tenías que ser una buena escritora, ahora lo he podido comprobar, leyendo tu relato, precioso, lleno se sensibilidad y de amor.
Enhorabuena, e intentaré seguirte, todo lo bueno me interesa y mucho.

Ángeles Hernández dijo...

Africa, Mayte, Jorge , emejota: No soy a basto con tanto agradedimiento, voy a morir de emoción.

Ahora a mantener el nivel, espero no defraudaros.
Un abrazo Á

Ángeles Hernández dijo...

Siete plumas (FranCo) María, estoy encantada de que estéis por aquí.
Ha sido una sorpresa y un placer.

(no estaba previsto).

Un abrazo y a continuar todos escribiendo

Soy YO - MilThon dijo...

cada vez que entro a tu pagina me hace soñar un poco, me hace delirar con tus letras gracia spor ello.
milthon

Manuel dijo...

Sólo el ángel que llevas dentro reconocerá al verdadero ángel.
Curioso, ¿no? Ángeles H.
Saludos celestiales.

Salvador Navarro dijo...

Dulce, tierno y empático con quien padece Alzheimer... ¡bravo, Ángeles!

Salva

Ángeles Hernández dijo...

Milthon, Manuel, Salvador,
os enía despistados controlando nada más que el nuevo relato de hoy.

Gracias por vuestra visita y por vuestros comentarios deliranres, tiernos, angelicales.

Un abrazo a los tres. Á.