viernes, 4 de marzo de 2011

NACIMIENTO

Autora: Ángeles Hernández Encinas




4 de marzo de 1980,  Hospital regional del INSALUD

No sabía si sería niño o niña y,  tras varias horas de un dolor desgarrador,  casi insoportable, por fin estaba en el paritorio. Ahora, con el camino hecho, a empujar. Si todo iba bien, en menos de una hora la joven Ana sería madre por primera vez. Se sentía exhausta pero el momento final era inminente y dejó a un lado el cansancio para darse toda, para  seguir pariendo a su hijo; las pocas fuerzas que le quedaban se multiplicaron por cien: “Adelante, un poco más”, “venga que se ve la cabeza”, “ahoooooora, ya está. Es niña, escucha como llora…”. Lloraba la niña para demostrar la potencia de sus pulmones; lloraba la madre porque así se lo pedía el cuerpo.

Todo fue bien no hubo ningún problema. La niña, Helena, nació espléndida, sonrosada, hermosa, con pelo negro abundante y ojitos cerrados. La emoción que Ana sintió cuando vio surgir de entre sus piernas un ser vivo, que pataleaba y lloraba, que ya no era parte de ella sino alguien nuevo y diferente, se moviente y se viviente, la envolvió en una oleada de gozo, de satisfacción y de amor por todos: por su hija, por el padre de la niña, por sí misma, por el mundo en general… Una emoción que nunca antes había sentido , consciente y lúcida,  de  que quería a esa personita que acababa de salir de su cuerpo, como nunca había pensado que se podía querer.

Cuando un poco más tarde, la llevaban a su cuarto en una cama de ruedas, conducida por un celador silencioso a través de los pasillos enormes y vacíos del gran hospital, se sentía inmensamente feliz. Tiritando, presente aún el dolor físico -mucho mayor de lo que sus peores expectativas habían previsto- una inquietud ensombrecía ese momento único e irrepetible: De manera obsesiva, machacona y absurda, invadía su mente un extraño pensamiento de protección: “Es hembra, tendrá  hijos y ese día, deberá sufrir tanto como yo he sufrido hoy”.
Mas, cuando consiguió acunar ampliamente a la niña entre sus brazos, la sombra huyó iluminada por el rayo de la vida, la que  Ana recibió de su propia madre, la que  ahora ella, quería y  podía  regalar a Helena.

Querida Helena, hija:  hoy hace treinta  años que naciste : "Muchísimas felicidades" .   
Treinta años han pasado desde que nos conocemos. 

Me gustaría darte las gracias por la cantidad de cosas que hemos compartido y por lo que he aprendido a tu lado. Eres una gran persona y te deseo, de todo corazón, que seas madre de una hija tan maravillosa, como la que yo he tenido la suerte de tener.

Un abrazo muy fuerte y apretado con el que quisiera dártelo  TODO. Todo en forma de amor, como el que de ti recibo a diario.  Te quiere que te adora, 

Mamá.



66 comentarios:

Mguel Ángel de Mòstoles dijo...

¡Un fuerte abrazo!

Fernando dijo...

Me encanta que seas feliz. Aorovecha ese gusanillo de la literatura para pescar a inocentes gaznápiros que transitan por estos cielos. Un fuerte y cariñoso abrazo.

mariarosa dijo...

Que hermoso texto.
Ángeles tiene el don de escribir con dulzura, transmites el momento del parto con la sensillez de una gran escritora.

Saludos.

mariarosa

Cayetano dijo...

Un texto precioso.
Algo que los hombres jamás podremos experimentar por mucho que queramos a nuestros hijos. Sana envidia de ser madres y poder llevar un hijo tuyo en las entrañas.
Un saludo.

mariajesusparadela dijo...

Bonito momento y bien descrito.

Mercedes Pinto dijo...

No hay dolor mejor recompensado que el del parto. Ahora tienen suerte, reciben la recompensa sin dolor, ya me hubiese gustado a mí.
Mis felicitaciones a Helena por sus treinta abriles, y a esa madre tan orgullosa y feliz con la que me identifico totalmente.
Pensándolo bien, de todo lo vivido, hubo tres momentos de los que jamás me arrepentí; me has hecho recordarlos y mi corazón se ha alegrado.
Bella narración, amiga Ángeles, muchas gracias por compartirla.

Abrazos, para ti y los seguidores.

Pluma Roja dijo...

Felicidades a las dos, madre e hija.

Un fuerte y cariñoso abrazo.

Fiaris dijo...

hermoso y realista texto,felicidades madre e hija.
un abrazo buen finde.

Flamenco Rojo dijo...

Enhorabuena por el texto...Y por si acaso éste fuera real, felicidades para Helena y para su orgullosa madre.

Un abrazo.

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Miguel Angel: Otro para ti Á.

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Fernando: Veo que poco a poco te vas recuperando mientras el gusanillo de la literatura no sigue uniendo y nunca nos abandonará.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Gracias mariarosa, me gusta lo que dices de la dulzura y sencillez, a ver si lo consigo, un abrazo Á.

Jose C. dijo...

¡FELICIDADES!

Ángeles Hernández dijo...

Cayetano, es verdad que no podéis sentir esta sensación de creación absoluta en vuestro propio cuerpo, pero algunos hombres, como tú, tenéis sensibilidad para entenderlo.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Maria Jesús:

Tus comentarios concisos me llegan al alma. Muchas gracias por seguirme y un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Querida Jefa:

No sé cuales son los otros dos momentos que te he recordado a parte del nacimiento de tus hijos, pero me alegro de contribuir con esta humilde prosa, a regalarte un poquito de felicidad.

Un abrazo fuerte de Á.

Ángeles Hernández dijo...

Pluma Roja:

Gracias en mi nombre y en de mi hija, por la felicitación y por acompañarnos en este espacio de verdad y de mentira Á.

Ángeles Hernández dijo...

fiaris: siempre fiel a la cita, felicidades también a ti por tu sonrisa siempre disponible.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Flamenco, Flamenquito:

Gracias por todo, sobremanera por tu presencia permanente.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

José Carlos Compañero, gracias por lo que me toca, espero verte pronto que estás muy ocupado...

Un abrazo Á.

Anónimo dijo...

TE FELICITO POR CADA MOMENTO DE INSPIRACIÓN Y SUFRIMIENTO.
NANDO

Ángeles Hernández dijo...

Nando: Gracias por entrar en este espacio. Bienvenidas sean tus felicitaciones.

Un abrazo. A.

Isolda dijo...

Casi no llego. Buen relato de historias cotdianas, aunque en este caso, es tan especial!
Muchas felicidades por la parte que te toca, Ángeles.
Treinta besos por lo menos.

Abuela Ciber dijo...

Tan hermoso, tierno y sensible como era de esperar de ti.

Felicidades a todas!!!!!!!

Cariños y buen fin de semana.

Mercedes Pinto dijo...

Querida Ángeles, tres hijos, tres momentos.
Más abrazos.

Verónica dijo...

Hola Ángeles, muy dolorosa y real, la historia, es de los momentos más hermosos que vivimos las mujeres, a pesar del mal rato, al ver a nuestr@ niñ@ se nos olvida lo sufrido.

Abrazos, y buen fin de semana

Jose C. dijo...

ángeles, transmite las felicidades a la otra doliente, aunque ella no se acuerde.
¡Que ilusión que nos volvamos a ver pronto!

Ángeles Hernández dijo...

Isolda:

Otros treinta para ti, que sabes bien de lo que habla este sencillo relato.

Nos vemos en uno de estos blogs que frecuentamos Á.

Ángeles Hernández dijo...

Abuela Cyber: ¿Qué sería de nosostros si no intentaramos hacer uso de la belleza y la ternura.?.

tierno abrazo para ti de Á.

Ángeles Hernández dijo...

Verónica:

Duele pero se olvida, por suerte si o todas tendríamos nada más que un hijo
Un abrazo Á.

josefina dijo...

Felicidades a las dos.
Un beso

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Josefina, felicidades tabién a ti que tienes otra generación más.

Un abrazo Á.

Kurra dijo...

Que bonito y real relato, conseguistes emocionarme.
Felicidades Elena.

David Gerbolés Pérez dijo...

El 12 de Enero fui padre, y fue la experiencia más bonita de mi vida, a pesar de que mi mujer lo paso muy mal durante el parto.

Saludos y enhorabuena por tu blog.

Ángeles Hernández dijo...

Kurra, es tan sencillo y tan entrañable, que no hacen falta frases rimbombantes para cntarlo.

Me emociona haberte emocionado.

Gracias de parte de Helena y un abrazo para ti Á.

Ángeles Hernández dijo...

Bienvenido David, espero que te animes apasar or aquí aunque no se hable de política.

Tienes un niño de mes y medio, ya mantiene la cabeza erguida y seguro que os reconoce a su madre y a ti. A partir de ahora todo serán novedades, los dos primeros años fundamentales para su salud mental.
Que sepa siempre, ya mismo, quien le quiere y cuánto le quieren.

Un saludo Á.

MORGANA dijo...

Mi abrazo enorme para tí por este texto tan maravilloso,es la experiencia más hermosa que jamás se podrá describir con palabras.
Un besazo desde mi retiro obligado.
Besos.

Princesa115 dijo...

Conmovedor y tierno texto. No hay dolor más gratificante que el del parto.

Un beso

medianoche dijo...

No hay palabras, reflejas ese amor de madre, esa sensación hermosa regalándote la vida, una hija maravillosa, felicidades, precioso texto.

Te regreso enlazándote a mi blog.


Besos

Anónimo dijo...

Me ha encantado...Ojála que yo
algún día pueda expresar a mi
hija algo similar y olvidar dos
largos años de miedos y temores.

Felicidades a ámbas.

Un abrazo V.C.

Cita dijo...

Ángeles, con tu permiso, te dejo aquí el enlace de mi blog. Acabo de terminar de leer La última vuelta del scaife de Mercedes, aunque sé que aquí ya se habl odel tema, quiero plasmar mi opinión del libro entre los muchos lectores que adoramos a Mercedes.
Insisto, siempre con tu permiso.
Un besazo

Cita
http://carmenfrancoparrilla.blogspot.com/2011/03/la-ultima-vuelta-del-scaife-ultima.html#comments

NI la breve dijo...

El nacimiento de una nueva persona es siempre excitante. Si además esa persona ha estado dentro de ti las emociones siempre afloran. Ya ves, el único miedo del relato ya no es necesario. Cuántas veces avanzamos temores injustificados.

curro dijo...

Pues el texto y la dedicatoria contituyen un excelente regalo de recuerdo a tu hija, lleno de amor y de sentimiento. Un abrazo.

Marisol dijo...

Un relato de amor puro de madre a hija, sin lugar a dudas.
Te dejo muchos saluods desde Alemania.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Llevo un tiempo apartado de hacer visitas a los amigos. Poco a poco me volveré a poner al día. Ten un buen inicio de semana.

Saludos y un abrazo.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Ángeles y Mercedes:

Es este día especial, un abrazo para ti... ¡Felicidades Mujer!

Con cariño,

Rafael H.

apm dijo...

Que texto más hermoso Angeles... hermoso y tierno e infinitamente vivo y entrañable, antes que nada, felicidades a las dos, felicidades a Helena por su cumpleaños y a tí por todos esos años de vida juntas desde que la pariste. Desde luego, no hay nada como un hijo, nada en el mundo como el amor y los sentimientos materno-filiales.

Besitos gordotes

Marina Fligueira dijo...

¡Hola Ángeles! Es la primera vez que caigo por tu espacio, y la verdad es que enseña y me encanta este precioso. ¡Mi enhorabuena!
En primer lugar muchísimas felicidades a las dos, que cumpláis muchos más madre e hija.

Excelente texto! Que hace asomar a mi memora esos momentos en que me he sentido la mujer más feliz del mundo cada vez que nacía cada uno de mis cinco hijos.
Es una esperiencia y una sensación única, que solo lo sabemos las madres qué queremos mucho a los hijos.
Porque también hay la otra cara de la moneda, las que los tiran a un contenedor de basura.
Que Dios tenga piedad de ellas.
Perdona Ángeles, me enrollo y no paro. Un besin de esta gallega que te admira. Se muy feliz.
Que por cierto, fue lo mejor que me pudo pasar en la vida.

Claudio Ariño dijo...

Me gustó leerte. Te sigo.

Jose Joel Rios dijo...

La lectura es agradable y comoda a mi forma de sentir, leer y apreciar. La historia es: esa plasmada con mucha sencillez y ternura. Y eso es lo importante.
Un beso Mercedes.
Perdona la ausencia.

Ángeles Hernández dijo...

Morgana

Gracias por leer y estar. Mejórate. Un abrazo A

Ángeles Hernández dijo...

Princesa; Dolor físico no esdolor espiritual, y uno alivia al otro.

un abrazo A.

Ángeles Hernández dijo...

Medianoche:

Es una suerte, sí y un amor. Un abrazo A

Ángeles Hernández dijo...

Vicen, todo llega, la adolescecia no es fácil y siempre acaba triunfando el amor.

A.

Ángeles Hernández dijo...

Tienes razón nines: qu3e alguien nazca ya es de por sí casi un milagro, y si se ha gestado dentro de ti...MARAVILLAç


besos Á.

Ángeles Hernández dijo...

curro:

muchas gracias por sus felicitaciones. Se las transmitiré a mi hija que este año se vaa ¡sentir especialmente bien.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Marisol:

Deja tu luz en Alemania como nos la regalas a nosotros con tu comenbtario.
Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Hiperión;

Bienvenido de nuevo, seguiremos en contacto si las urgencias nos lo permiten.

Un abrazo Á

Ángeles Hernández dijo...

Cita:

Mercedes es la protagonista de este blog aunque ahora estéalgo apartada, así es que todo lo que a ella se refiera será bienvenido.

Muchas gracias y un abrazo de A.

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Rafael, con un día de retraso, en mi nombre y en de todas las mujeres que trabajamos, que somos todas.

Un abrazo Á

Ángeles Hernández dijo...

apm:

Todo el amor dado a uh hijo ( o aculaquiera), nos será devuelto de una u otra manera, estoy segura.

Un abrazo Á.

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Marina por tu extenso comentario, desde Pontevedrea, tierra que adoro.

Nuestros hijos son el futuro de nnuestra generación, dentro de poco, los protagonistas del mundo. Cuanto más amor hayan recibido mejor irá el mundo .

Un abrazo y te espero otro día Á

Ángeles Hernández dijo...

Claudio:

Gracias por seguirnos y por decirlo. Un abrazo Á

Ángeles Hernández dijo...

Jose Joel:

Es un placer tenertye de nuevo por aqí.

Un abrazo Á.

José Antonio del Pozo dijo...

Hola, Ángeles, ese momento en que te ponen al recién nacido en los brazos, después de llevarlo y notarlo crecer dentro del cuerpo y al compás de uno ha de ser increíble. Y lo has contado fantástico, Ángeles

Anónimo dijo...

Pequeño apunte querida Ángeles esos
dos largos años fuerón el embarzo y el primero y segundo años de vida.
Ahora no me puedo quejar aunque es
cierto que me ha quedado un poco de miedo a pesar de que ya es una mujer.

V.C.