Entrada publicada por Jose C.

Ya se hacía esto en los tiempos del Imperio Romano, cuando se proporcionaba entretenimiento al sector de la población que disponía de cierta libertad. Pero fue hace cien años cuando estos métodos evolucionaron de manera exorbitante; lógico, ya que la población a entretener y su proporción había aumentado de tal manera.
Estadios deportivos por doquier, la radio, después la televisión, telenovelas cine…….., todo ello con un claro sentido: entretener.
Pero sus creadores y diseñadores sabían algo más al respecto que no se percibe de forma fácil. Conocían muy bien la tendencia tribal del humano. Esa que nos resulta cómoda para llegar a conclusiones sin demasiado análisis individual, ya que son ideas concordantes dentro del grupo con igual perspectiva ante una cuestión determinada o una forma de vida “ideal”. Pertenecer a un grupo (ideología o partido político, equipo deportivo, nivel social……) es genial ya que nos da hecho lo que tenemos que pensar y sentir. Solo tenemos que trabajar (producir) y en nuestro tiempo libre podemos descansar tranquilos; nuestra tribu ya nos tiene preparado lo que debemos pensar para evolucionar en nuestro fantástico sistema y como disfrutar en nuestro tiempo de ocio.
Detrás de esto, los ingenieros de la cultura nos van mostrando las posibilidades a elegir.
Estoy convencido de que son pocos los que a día de hoy ni siquiera intuyen la presencia de este truco, pero me parece sorprendente como, a pesar de saberlo o intuirlo, la mayoría de la gente no tiene el mas mínimo interés por rechazarlo y tratar de tomar las riendas de su vida.
Ahora entiendo cuando se dice que estamos programados y que la clave de esa programación es el miedo por nuestra dependencia al sistema, sin cuestionarnos quien depende de quien realmente.
Saludos,
Jose C.
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